
Después de la muerte del papa Francisco, Cónclave vuelve a los cines: dónde verla
La película protagonizada por Ralph Fiennes, que se había estrenado en Argentina en enero de 2025, regresa a las salas luego del fallecimiento del Sumo Pontífice
El lunes 21 de abril el mundo entero se vio conmocionado por la triste noticia de la muerte del papa Francisco a los 88 años de edad, luego de un largo período de internaciones y problemas de salud. Con el fallecimiento del Sumo Pontífice comienza un largo proceso para seleccionar a su sucesor, cuestión que genera una gran serie de preguntas por todo el mundo. A causa de este suceso, Cónclave, la película nominada a los Premios Oscar, volverá al cine.
La narrativa del film se estructura en torno a uno de los procedimientos más cerrados y reservados del catolicismo: la elección del nuevo Papa. En la producción cinematográfica, el cardenal Lawrence, interpretado por Ralph Fiennes, es convocado para encabezar este proceso dentro del Vaticano. Su rol no se limita a la administración del ritual, sino que pronto se ve absorbido por una trama de intrigas internas y tensiones de poder.
En el transcurso del cónclave, el personaje principal descubre que detrás del protocolo y la solemnidad, se oculta una red de conspiraciones. El hallazgo de un secreto profundo —potencialmente capaz de alterar el equilibrio institucional de la Iglesia— transforma el carácter del rito en una investigación tensa y reveladora. Esta combinación de drama político, dilemas morales y tensión institucional sitúa a Cónclave dentro del género de thriller con una fuerte carga dramática y religiosa.
La narrativa del film se estructura en torno a uno de los procedimientos más cerrados y reservados del catolicismo: la elección del nuevo Papa. En la producción cinematográfica, el cardenal Lawrence, interpretado por Ralph Fiennes, es convocado para encabezar este proceso dentro del Vaticano. Su rol no se limita a la administración del ritual, sino que pronto se ve absorbido por una trama de intrigas internas y tensiones de poder.
En el transcurso del cónclave, el personaje principal descubre que detrás del protocolo y la solemnidad, se oculta una red de conspiraciones. El hallazgo de un secreto profundo —potencialmente capaz de alterar el equilibrio institucional de la Iglesia— transforma el carácter del rito en una investigación tensa y reveladora. Esta combinación de drama político, dilemas morales y tensión institucional sitúa a Cónclave dentro del género de thriller con una fuerte carga dramática y religiosa.
La película está basada en una novela de Robert Harris, antiguo reportero de la cadena británica BBC y especialista en thrillers históricos cuya obra nos lleva desde la Antigua Roma a la Alemania nazi pasando por la política actual de su país. Entre sus trabajos, ya habían sido adaptados al cine El escritor y El oficial y el espía, ambas de Roman Polanski o Múnich, en vísperas de guerra.
Uno de los pilares sobre los que se sustenta el largometraje, que se une un poco con la realidad que está viviendo la Iglesia tras la muerte de su dirigente, es la lucha puertas adentro entre las posturas más tradicionales y conservadoras y la necesidad de abrir un debate en torno al futuro de la institución a través de una profunda modernización.